Es muy difícil desnudar
el alma, porque supone deshacerte de todos esos artilugios protectores que has
elaborado con tanto esfuerzo a lo largo de los años. Significa admitir tu
vulnerabilidad, dejar al descubierto tus miedos, tus imperfecciones, tus deseos…
“La armonía, el amor y la luz están
donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los
veas dependen de ti... No lo olvides, tú y sólo tú eres el hacedor de tus
sueños y tu destino.”